
No sabemos que es, ni a donde va, ya que en algn momento cobr vida como entidad independiente. l nos gua y nosotros, sumisos a su voluntad, lo seguimos. No hace mucho tiempo nos percatamos de que Shesus Sanchez tampoco sabe a donde mierda va, pero sin embargo su envidiable paso ininterrumpido hace que los que venimos detrs no dudemos ni en segundo de su marcha.
Aunque la suerte nos llague los pies y las controversias rieguen los caminos con dudas, ah estaremos oliendo los hediondos pedos que Shesus deposita en nuestras narices.
Algn da el mundo ver a su mecas masturbarse desde lo alto de una silla, mirando al mundo cristalizar su idea. Todos somos el enviado, pero la paja es de Shesus.